domingo, 24 de junio de 2012

Insomnios III

Y yo maldigo a la nostalgia por tenerme presa en su cárcel eterna. Que yo no necesito a nadie que me rescate y me ate en su desdichado corazón. Que no necesito que me haga volar y me haga olvidar con unas gotas del aroma del olvido. Que ya perdi mil primaveras y el orgullo por buscar en otros ojos la luz que tienen los tuyos. Que yo necesito que me revivan desde los pies hasta la última esquina de mi alma, porque ya no soy capaz de sentir nada.
Como una playa sin mar, como un pez sin sus escamas, como yo sin estar en el otro lado de tu cama. Que yo todo lo que necesito es una vida llena de sonrisas, ver felicidad en cada detalle y que la oscuridad del pasado no me vuelva a invadir. Que no puedas darme nada mejor que hacerme feliz.

martes, 12 de junio de 2012

Todo lo que fui y no seré.


Soy aquel minuto que perdiste por llegar tarde.
Ese bello amanecer prematuro de aquella playa que te gusta tanto.
Aquella gota salada que desfila sobre tus mejillas y ese brillo que hace que reluzca tu sonrisa. Ese momento perfecto de tu película favorita. Ese sentimiento de furor cuando gana tu equipo.
Soy las ganas de todo, las prisas de sentir, la tardanza de olvidar y el pasado que vuelve a tu mente en los momentos más inoportunos. Soy todo aquello que algún día echaras de menos, por no saberlo valorar cuando fue necesario. 

sábado, 2 de junio de 2012

En mi alma sigue siendo Invierno.

El verano se aproxima y el calor recorre cada rincón de la ciudad. Aunque yo siga sientiendo frío, una brisa con algo de humedad que invade mi cuerpo. Sigo esperando algo de calor humano que haga revivir a este ser inerte, a este corazón congelado, más frío que un invierno en Finlandia. Alguien por quien no me importe arder hasta consumirme. Que mi corazón lata a ritmo de dubstep y haga una canción de mi vida perfecta. Que mis pomulos tengan agujetas y mis ojos se resequen. Que mis lunares sean tu constelación preferida. Y hagan florecer a este jardín marchito que alguien un día dejo de cuidar.




- Toda una vida nadando para darse cuenta de que aún sigo en la orilla